Llega el verano y, con el calor, llegan las largas horas de exposición al sol. Tanto es así que también empiezan –para muchos– las maratónicas sesiones de bronceado que, sin darnos cuenta, atacan de forma nociva a nuestra piel.

Es por eso que, desde 1993, la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) organiza la tradicional Campaña de Prevención del Cáncer de Piel. En estas fechas se recuerda la importancia de cuidarse del sol, especialmente en época de vacaciones y verano, además de controlar los lunares. Con importantes avances en la materia, los tumores malignos en la piel son completamente previsibles y, si se diagnostican tempranamente, curables.

“Ningún bronceado es saludable. La cultura del sol que libera en la personas endorfinas y da sensación de bienestar fortaleciendo el sistema inmune, se mide con los años y es predisponente para desarrollar alguna lesión maligna de la piel”, asegura la Dra., y Miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología, Mijal Gruber (M.N 88.094).

Para prevenir cualquier tipo de enfermedad, es vital conocer que el cáncer cutáneo se divide en dos grupos: no melanoma y melanoma, donde el primer grupo incluye al carcinoma basocelular y carcinoma espinocelular. Este primer grupo representa el 75% de los cánceres mientras que el segundo oscila entre el 10 y el 15%. Por su parte, identificar el melanoma también es importante porque es el que aparece sobre los lunares o el que se parece mucho a ellos.

Como dato, en Argentina, fallecen unas 500 personas por año por melanoma y es el segundo tipo de cáncer que más creció desde 1980. Además, el 95% de la población tiene lunares, por eso, uno de los primeros consejos es usar espejos y controlarlos para evitar que crezcan: “Mirándonos la piel podemos ver si cambian o si tenemos una lesión nueva, que no cura, pica o hace cascarita y se instala durante un tiempo. Eso es motivo para consultar al especialista”, explica la dermatóloga Karina Ochoa (Mp 111.542).

Además, el Instituto Nacional del Cáncer indica que la Argentina se encuentra dentro del rango de países con incidencia de cáncer media-alta, con 217 casos nuevos cada 100.000 habitantes por año.

Es así que el autoexamen se vuelve la mejor medida para prevenir la enfermedad. Por eso, ante la aparición de cualquier mancha roja o lunar que cambie de tamaño, forma o pique, es importante asistir a un médico especializado para controlar cualquier tipo de avance.

También hay que destacar que, hasta los 20 años, se acumula el 80% de la radiación ultravioleta en la piel. Por eso, es importante utilizar protectores en todo momento del año, especialmente si vamos a asistir a largas jornadas bajo el sol.

Los especialistas recomiendan cremas con factores no menores a 30, colocarlo media hora antes de la exposición y renovarlo cada dos o tres horas para asegurar su efecto. Además, aconsejan evitar el sol entre las 11 de la mañana y las 16 de la tarde, además de utilizar ropa adecuada (como sombreros) y no exponer a niños de menos de seis meses.