Sentirse útil es una sensación sumamente positiva, especialmente si esta satisfacción proviene de una de las actividades que consume casi todo el tiempo del día: el trabajo. Y un nuevo estudio revela que este sentimiento es extremadamente beneficioso para las personas que sufren algún tipo de trastorno mental.

Como se detalla en esta nota, donde se presentan varios casos exitosos de inserción laboral y su efecto positivo, conseguir un puesto de trabajo suele ser un desafío para estas personas. Sin embargo, una vez que lo logran, se consolida un verdadero proceso de integración social y recuperación.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también da cuenta de ello. Por eso es importante que las empresas tomen conciencia para crear ambientes atractivos y positivos, donde la integración sea una metodología extra para ayudar a la sociedad.