Cuidar la salud es una tarea que se construye todos los días. Desde comer alimentos saludables hasta hacer alguna mínima cuota de deporte diario, este camino se consolida dando pequeños pasos. Pero uno fundamental -y muchas veces olvidado- es el de ir al médico a realizarse chequeos.

Con el reciente caso del hombre fallecido mientras practicaba crossfit en Buenos Aires, surgió nuevamente la discusión sobre el control de la salud, tanto para hacer deporte como para acompañar la actividad con una dieta balanceada.

“Nosotros aconsejamos a la gente que se haga estudios previos; de laboratorio, clínico, electrocardiograma y ergometría. Esta persona de 40 años que falleció, probablemente tenía una patología cardiovascular previa y no lo sabía, y estaba realizando un ejercicio físico de alto impacto”, explicó el deportólogo Horacio Melo.

Además, agregó: “ estas actividades en las que se realizan movimientos bruscos y rápidos, tienen un fuerte impacto en las articulaciones, la columna, las rodillas, las caderas, cosa que la gente joven lo tolera pero te pasa factura en diez o quince años”.

Más allá de la exigencia legal del gimnasio para que todos los practicantes tengan sus certificados al día, es importante que las personas tomen conciencia de los riegos que conlleva realizar actividades físicas de alta intensidad sin ningún tipo de asesoramiento médico.

Por eso, el cardiólogo Mariano Olmedo destacó la necesidad de crear “responsabilidad” para evitar riesgos severos como la muerte súbita, algo común entre los jóvenes deportistas que practican con intensidad profesional siendo amateurs. “El estudio cardiológico es sumamente necesario sobre todo en adultos mayores de 40 años, cuando comienzan a aparecer enfermedades coronarias que pueden revertirse”, aseveró y agregó que “más allá del deporte que realice o el gimnasio al que vaya, la responsabilidad es de cada persona. Hay que ser conscientes y tomar los recaudos necesarios”.

¿Cada cuánto hacerlos?

Dependiendo la edad, la necesidad de realizar chequeos médicos cambia su periodicidad. Sin embargo, los chequeos médicos son importantes, ya que permiten conocer el estado general de salud y saber si hay alguna patología que no presenta síntomas y está afectando al organismo. Entre ellos, el control de algunos valores es esencial para modificar hábitos del día a día.

Por ejemplo, la falta de control de la presión arterial puede derivar en una de las patologías que producen mayor daño en el organismo y en la salud: la hipertensión arterial (HTA).

¿Pero cada cuánto hacerlo si “me siento sano? Según los especialistas, tanto los deportistas amateurs de alta intensidad como aquellos que practiquen por placer o inclusive los que llevan una vida más sedentaria deben hacerse un control anual o cada dos años para realizar un seguimiento de su cuerpo.

Al realizar chequeos están contribuyendo al cuidado personal y a la prevención de patologías. No tener en cuenta estos controles puede provocar graves problemas en la salud, tanto a corto como a largo plazo. En caso de que estén presentes, los chequeos pueden ayudar a la detección temprana. Así, el control marca la diferencia.