El avance de la inteligencia artificial en el Mundo es cada vez mayor, y el campo de las ciencias médicas no escapa a su influencia. Son incontables los trabajos de investigación que se han desarrollado (y que se encuentran en desarrollo), que prevén la aplicación de la IA en tratamientos médicos.

A la hora de desarrollar un tratamiento farmacológico, las pruebas clínicas que habitualmente se realizan se integran con dos grupos que se integran con una muestra aleatoria de personas. El primero de los grupos, se somete al tratamiento propiamente dicho. El segundo, recibe un placebo. Al examinar los efectos, si el primer grupo demuestra mejoras significativamente mayores que el segundo, se considera al tratamiento como exitoso, permitiendo el inicio de la siguiente etapa de desarrollo.

A pesar de ello, existen dudas que persisten luego del proceso. ¿Si hay pacientes del primero grupo que se beneficiaron del tratamiento, por qué otros no? ¿Cómo evaluamos la efectividad del tratamiento?

Un grupo de investigación en Finlandia desarrolló un sistema de inteligencia artificial que permite hacer modelos que predicen la efectividad de un tratamiento en distintos tipos de pacientes, comparando tratamientos alternativos y seleccionando los mejores pacientes para cada uno, lo que significa que las pruebas clínicas podrán ser más efectivas si, al formar los grupos de pacientes, se seleccionan perfiles específicos según los modelos de inteligencia artificial, y no simplemente muestras aleatorias.

Si bien los primeros resultados positivos fueron usados en pruebas de tratamiento contra la apnea, se espera que el método pueda extenderse a otras enfermedades.