Comprender las necesidades de los empleados es una tarea importante para el empleador. Ya está por demás comprobado que la felicidad, la comodidad en el trabajo y los espacios bien diseñados incentivan a la productividad.

Pero hay una ciencia que lleva más allá este concepto: se trata de la neuroarquitectura, una vertiente que investiga la influencia psicoemocional de los lugares (en este caso, los espacios laborales) en las personas.

Como explica esta nota, los especialistas tienen el gran desafío de crear sitios donde los empleados se sientan “como en casa”. Es por eso que todos los elementos de diseño tienen una razón de ser: los colores, la posición de las ventanas, la utilización de plantas, etc. Todo tiene un porqué.

Es por eso que todo aquel que tiene a su cargo personas, debe comprender el poder de generar espacios acordes a las necesidades de su personal y considerar este tipo de inversiones. Si tiene personas felices, esto se refleja de forma directa en los resultados del trabajo.