La innovación tecnológica le brinda más y mejores herramientas a los especialistas del sector salud. Con estos conceptos en mente, son cada vez más las empresas de salud que trabajan con sistemas digitales para simplificar y acelerar el acceso a sus pacientes. Herramientas móviles, turnos a distancia gestionables desde plataformas online y, ahora, telemedicina, son algunos de los avances que ya están presentes en el labor médico de los profesionales (TICS) y en las visitas de los pacientes.

En este sentido, algunas macrotendencias, como el aumento en la edad de la población y la cronificación de enfermedades (que implica un mayor número de pacientes trasplantados, dialíticos, oncológicos o diabéticos, todos con altos requerimientos de atención), son elementos transformadores que constituyen un desafío sanitario y financiero gigantesco.

Tal es así que un estudio llevado adelante por investigadores de la Universidad de Virginia Occidental (Estados Unidos) y luego publicado por la revista “The Annals of Vascular Surgery”, destaca el potencial de la telemedicina.

Como parte de esta experiencia, los investigadores hicieron varias comparaciones entre dos grupos (a la mitad se les dio una herramienta de telemedicina, mientras que al resto no). Aunque las tasas de reingreso hospitalario e infección de la herida no difirieron significativamente entre los grupos, los pacientes del grupo de telemedicina obtuvieron mejores puntajes en la función física, salud mental y limitaciones de roles debido a problemas de salud física.

Es por eso que es importante conocer a fondo tanto los beneficios que tiene este acercamiento como las ventajas que tienen que sortear ambas partes para lograr diagnósticos efectivos y reales.

Entre las principales ventajas se pueden encontrar los siguientes:

  • Un ampliado y mejorado acceso a los servicios sanitarios a través de elementos tecnológicos (como puede ser un computadora o un smartphone).
  • Acceso de especialistas a zonas que eran inalcanzables, como zonas rurales.
  • Mejoras de comunicación (y tiempos de respuesta) entre pacientes y médicos.
  • Educación continua a un clic de distancia y en tiempo real.
  • Control al instante y potenciado por herramientas tecnológicas

“La telemedicina amplía la disponibilidad de profesionales de la salud a todo el territorio de un país sin importar el lugar físico en el que esté el paciente. Pero no reemplaza a los médicos: solo se trata de una vía más de acceso”, explicaron especialistas de OSDE.

Si bien es un avance, todavía quedan cosas por trabajar. Como contraparte, la relación médico-paciente es casi nula, debido a que toda la relación es a distancia. Esto en muchos casos puede provocar la falta de empatía médica, uno de los grandes problemas que enfrenta la profesión.

Asimismo, otra de las grandes desventajas es que solo puede funcionar como un suplemento del médico general, no de los especialistas. Si hay que detectar alguna anomalía muy particular, todavía es complejo poder comprobarlo.

Queda camino por recorrer, pero las TICS aparecen como una oportunidad revolucionaria para la industria médica.