La inmunización contra el virus del papiloma humano VPH previene hasta el 70% de los casos de cáncer cervical relacionados con este virus.

INTRODUCCIÓN

Alrededor del 12% de las mujeres de todo el mundo están infectadas con el virus del papiloma humano (VPH). La infección con cepas de alto riesgo causa casi todos los casos de cáncer cervical y algunos tumores malignos anales, vaginales, penianos y orofaríngeos.

Hasta el 70% de los casos de cáncer cervical relacionados con el VPH se pueden prevenir con la vacunación. La vacunación y la pesquisa sistemática del cáncer cervical son necesarias para prevenir esta enfermedad junto con el asesoramiento eficaz de la familia y los pacientes.

TIPOS DE VACUNAS CONTRA EL VPH

Existen 3 vacunas contra el VPH autorizadas por la US Food and Drug Administration (FDA):

  • Gardasil 9 es contra el VPH tipos 6, 11, 16 y 18 junto con los tipos 31, 33, 45, 52, 58—estos causan el 90% de los casos de cáncer cervical y la mayoría de los casos de verrugas genitales —siendo así la vacuna más eficaz disponible; Gardasil 9 es la única vacuna contra el VPH que se aplica en los E.E.U.U.
  • La vacuna bivalente (Cervarix) era solo para el VPH 16 y 18, y en los E.E.U.U. se dejó de utilizar en 2016
  • La vacuna cuadrivalente (Gardasil) es contra el VPH 16 y 18, así como el 6 y el 11. Se la reemplazó por Gardasil 9 en los E:E:U:U.

La incidencia de cáncer cervical en los E.E.U.U. descendió el 29% entre las jóvenes de 15- 24 años desde 2003–2006 cuando comenzó la vacunación contra el VPH hasta 2011–2014.

DESAFÍOS DE LA VACUNACIÓN

El asesoramiento eficaz del paciente y la familia es importante. Aunque la primera vacuna contra el VPH se autorizó en 2006, solo el 34,9% de los adolescentes de los E.E.U.U habían recibido todas las dosis en 2015. Esto fue en parte porque los médicos no la recomendaban, no la conocían bien o les preocupaba su seguridad y en parte porque algunos padres la rechazaban.

El médico debe prestar atención a los mitos sobre esta vacuna y asegurarse que progenitores y pacientes comprendan que la vacuna contra el VPH es segura y eficaz.

Estudios mostraron que con recomendaciones apropiadas (es decir, el médico recomienda fuertemente la vacuna, incentiva la vacunación en ese mismo día y conversa sobre la prevención del cáncer), es 9 veces más probable comenzar con el esquema de vacunación ese mismo día y es 3 veces más probable continuar con las dosis siguientes.

Educar a la familia y al paciente no significa necesariamente emplear más tiempo. Un estudio reciente mostró que emplear menos tiempo para explicar sobre la vacuna puede conducir a mejor cobertura. El estudio comparó las técnicas para asesorar a los padres sobre la vacuna contra el VPH y halló que solo informar sobre la necesidad de la misma se asoció con mayor aceptación que las conversaciones al respecto.

A la inversa, los médicos que entablaban conversaciones de final abierto sobre la vacuna contra el VPH no mejoraron la cobertura. Es necesario, sin embargo, tratar sobre las concepciones equivocadas que padres y pacientes pueden tener sobre esta vacuna.

DATOS SOBRE LA VACUNA CONTRA EL PAPILOMAVIRUS HUMANO (VPH)

La vacuna contra el PVH:

  • Es segura
  • No causa efectos adversos
  • No causa problemas de fecundidad
  • No contiene ingredientes perjudiciales
  • Vacunarse no significa fomentar las relaciones sexuales
  • Es para ambos sexos
  • Es eficaz y ayuda a prevenir el cáncer cervical
  • Proporciona inmunidad duradera, quizás para siempre

PREVENCIÓN SECUNDARIA: PESQUISA SISTEMÁTICA DEL CÁNCER CERVICAL.

Desde la incorporación de la prueba de Papanicolaou (Pap), la incidencia del cáncer cervical en los E.E.U.U. descendió más del 60%. Debido a que casi todos los tumores malignos cervicales se pueden prevenir con la pesquisa apropiada, esta se debe efectuar a todas las mujeres de 21 a 65 años.

Actualmente hay 3 opciones para la pesquisa del cáncer cervical: la prueba de Pap, la prueba conjunta de Pap-VPH y la prueba de VPH. Las 2 últimas opciones detectan los genotipos de VPH de alto riesgo.

La prueba de Pap solo se efectúa cada 3 años para la detección de displasia cervical que podría ser precancerosa.

La prueba conjunta de Pap-VPH se efectúa cada 5 años en las mujeres > 30 años con pesquisas anteriores normales. Hasta 2018, las 3 sociedades recomendaban este examen como el mejor para las mujeres de 30 a 65 años. Las pacientes con antecedentes de resultados patológicos necesitan pruebas más frecuentes.

> La prueba de VPH solo emplea la reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real para detectar VPH 16, VPH 18 y otros 12 genotipos de VPH. Solo 2 pruebas están autorizadas por la FDA como prueba única para la pesquisa del cáncer cervical: la prueba de VPH de Roche Cobas y la prueba de VPH de Becton Dickinson Onclarity.

SEGUIMIENTO DE LOS CASOS PATOLÓGICOS

Cualquiera sea el método elegido, el seguimiento apropiado del resultado patológico de una prueba es fundamental para la detección precoz del cáncer.

Existen recomendaciones para el seguimiento. La ASCCP tiene una aplicación para el teléfono celular que resume los pasos a seguir según la edad de la paciente y los resultados del Pap o el VPH. La aplicación también incluye los mejores algoritmos para la detección sistemática de una paciente determinada.

Todas las guías concuerdan en que la pesquisa del cáncer cervical debe comenzar a los 21 años, independientemente de la vacunación contra el VPH o de la edad de iniciación sexual. La pesquisa se puede suspender a los 65 años para las mujeres con resultados normales en la década anterior (3 resultados negativos consecutivos del Pap o 2 resultados negativos consecutivos de la prueba combinada Pap-VPH).

En las mujeres que fueron sometidas a histerectomía total y no tienen antecedentes de neoplasia cervical, la pesquisa debe cesar inmediatamente después del procedimiento. No obstante, varios grupos de mujeres de alto riesgo necesitarán continuar con la pesquisa más allá de los 65 años o después de una histerectomía.

Para una mujer con antecedentes de neoplasia cervical intraepitelial en período 3 o con lesiones de mayor malignidad, la pesquisa debe continuar 20 años más, aunque ya haya pasado los 65 años. La prueba de Pap sola cada 3 años es aceptable.

Las guías anteriores sugerían la pesquisa anual, de modo que el cambio a cada 3 años es notable. Muchos ginecólogos oncólogos recomendarán que las mujeres con antecedentes de cáncer cervical continúen con la pesquisa anual indefinidamente.

En los primeros 2 o 3 años posteriores al tratamiento para cambios displásicos malignos, el seguimiento anual lo debe efectuar el equipo de ginecología oncológica.

Para las mujeres infectadas con el VPH se puede efectuar la prueba de Pap cada 3 años, tras una serie de 3 Paps anuales normales. Pero la pesquisa continuará más allá de los 65 años. Para los pacientes que están inmunodeprimidos o tienen antecedentes de exposición al dietilestilbestrol, la pesquisa se debe efectuar anualmente por tiempo indefinido.

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